MIERCOLES SANTO
- Alejandra Rodríguez

- hace 4 horas
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Evangelio: Mateo 26, 14-25
El Miércoles Santo nos invita a un momento de sinceridad interior. Los discípulos preguntan: “¿Acaso soy yo, Señor?
” Esta pregunta revela un corazón dispuesto a reconocer su fragilidad y depender de la gracia de Dios.

Judas caminó con Jesús, escuchó su enseñanza y fue testigo de sus milagros, pero permitió que su corazón se desviara.
Este Evangelio no solo habla de la traición de Judas, sino de la importancia de vigilar nuestro corazón.
A veces la distancia de Dios no comienza con una decisión grande, sino con pequeñas concesiones que debilitan la fidelidad, dejamos de orar, la vida sacramental o el reunirnos en comunidad...
El Señor nos invita hoy a acercarnos con humildad y preguntarle sinceramente:
“Señor, examina mi corazón y guíame en tu verdad.”
Jesús no busca perfección inmediata, sino un corazón dispuesto a permanecer, corregir el camino y elegir nuevamente su voluntad.
La fidelidad se fortalece en la intimidad con Dios, en la oración sincera y en la decisión diaria de amar la verdad.
Con cariño y oración
Ale Rodríguez

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